EL SINDICATO INDEPENDIENTE DE POLICÍAS DE NAVARRA, SIPNA FEPOL por medio de este comunicado, desea poner en conocimiento de la opinión pública la situación desesperada que se vive dentro de Policía Municipal de Pamplona y que ha motivado que se hayan comenzado a realizar reuniones silenciosas frente al domicilio del Alcalde, Joseba Asirón:

La base fundamental de la actuación de los integrantes de este sindicato, allá donde han desarrollado su actividad sindical, ha sido el diálogo con los representantes de la Administración con el único objetivo de mejorar las deplorables condiciones de la Policía Municipal de Pamplona. Desgraciadamente, tanto el Gobierno anterior como el actual han demostrado un absoluto desprecio por los representantes de los trabajadores y han maltratado al Cuerpo hasta dejarlo en estado crítico. Nuestros Delegados sindicales, en su día con el anterior Alcalde, actualmente con Joseba Asirón, intentaron hasta el último momento que estos valoraran a la Policía Municipal de Pamplona como esta se lo merece y la trataran en consonancia. Todos esos intentos han resultado inútiles, a ambos alcaldes se les solicitó reiteradamente reuniones, una vez que la negociación con sus representantes en el Área de Seguridad Ciudadana no dieran ningún resultado.

Pero los políticos no han estado a la altura, han destrozado la Policía Municipal de Pamplona. UPN mantuvo a un jefe dictatorial y apoyó sus métodos, que incluían el acoso laboral, la discriminación y las prácticas al margen de la legalidad. EH BILDU Iruñea, pese a sus promesas electoralistas de cambio, sólo lo hizo en la fachada, manteniendo la estructura de la jefatura anterior, coronando el cúmulo de despropósitos imponiendo un Reglamento que mina la carrera profesional de los agentes, blinda determinados puestos y anula la imparcialidad en la provisión de puestos. Además de esto, presenta una propuesta de Convenio Colectivo que supone un insulto y un ataque directo a la Policía Municipal, a su conciliación familiar, pisotea derechos adquiridos, estableciendo requisitos ilegales para mantener la jornada actual y mantiene la precariedad salarial de una de las Policías municipales peor pagadas de España.

Por si esto fuera poco, en recientes casos de graves altercados públicos sucedidos en Pamplona, el Alcalde Asirón, lejos de avalar y defender la actuación de la Policía Municipal, como consecuencia del desalojo del inmueble okupado de Paseo de Sarasate les retiró las defensas extensibles de dotación y tras la manifestación no comunicada del 11 de marzo en la que se produjeron graves destrozos en Pamplona, defendió a los violentos. Ambos comportamientos suponen una situación de inseguridad jurídica para los policías que agrava la ya de por sí desastrosa situación laboral de los mismos.

Pese a todo ello, SIPNA FEPOL ha solicitado una y otra vez reunirse con el Alcalde, la última este mismo mes de enero, sin que este haya accedido a recibirles, lo que además de demostrar la nula disposición del primer edil a escuchar a sus trabajadores dejó constancia de que la situación no tenía otra salida que la movilización.

Para los que critican nuestras reuniones pacíficas silenciosas frente al domicilio de los alcaldes, decirles que sin esas movilizaciones nadie conocería la situación de Policía Municipal. Lo demuestra el hecho de que pese a la reiterada publicación de notas de prensa denunciando los problemas que nos acosan, no hemos tenido repercusión mediática alguna hasta el pasado viernes. Desgraciadamente, este es el Sistema en el que vivimos. Eso sí, queda políticamente correcto la crítica continua por ejercer un derecho democrático de forma pacífica, pero sin embargo ninguna personalidad pública de los que han criticado nuestras movilizaciones se ha molestado en analizar la situación que nos ha llevado a ello.

Porque, ante todo, queremos dejar claro que para nosotros no es plato de gusto llegar a este punto, ni antes con Enrique Maya ni ahora con Joseba Asirón, más aún cuando el pasado viernes, la esposa del actual Alcalde, además de graves insultos, nos deseó la muerte lo que, viniendo de la mujer del primer edil del partido que hasta hace poco jaleaba el tiro en la nuca, cuando menos, causa escalofríos.

Desde SIPNA FEPOL reclamamos nuestro derecho a realizar movilizaciones pacíficas y animamos a los que llenan páginas en los medios condenando los “escraches”, a que analicen lo que nos ha llevado a casa de los Alcaldes y condenen también la vulneración constante de derechos y el maltrato continuo de los políticos a la Policía Municipal de Pamplona.

Finalmente, deseamos anunciar que SIPNA FEPOL continuará con sus movilizaciones mientras los derechos de los Policías municipales de Pamplona continúen vulnerándose. Exigimos al Ayuntamiento a que mantenga los derechos adquiridos de Policía Municipal de Pamplona en el Convenio Colectivo, mejore su situación y realice el “cambio” que anunció a bombo y platillo en su campaña electoral y del que todavía no hemos visto ni un ápice. Asimismo, reiteramos al Alcalde la necesidad de que nos reciba para reconducir la situación antes de que las relaciones se deterioren sin solución.